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Si el invasor llega. León Marino.

El servicio de inteligencia militar británico dependiente del Departamento de Guerra, sacó lecciones de los acontecimientos de Irlanda entre 1920 y 1921, durante esos dos años Gran Bretaña se enfrentó al IRA ¿no se podría utilizar el método de la guerrilla contra sus enemigos?

leonmarinoEn 1932 el M.I. constituyó un servicio secreto para preparar operaciones de subversión y sabotaje. Este servicio estaba ubicado en el cuartel de los Royal Marines de Portsmouth y comprendía un pequeño número de oficiales de Tierra y de la Marina, se les llamaba Inter Services Training Development Center y se puede afirmar que fueron unos de los principales creadores de los “comandos”.

El servicio estuvo activo hasta 1938, los acontecimientos de Checoslovaquia le dieron el impulso definitivo. Pasó a denominarse el G.S.R (General Staff Research), después cambió nuevamente de nombre para denominarse en abril de 1939 M.I.R. (Military Intelligence Research).

El M.I.R. estuvo al mando del coronel John Holland, que tenía como adjunto al teniente coronel Colin Gubbins. Los dos habían servido en Irlanda en 1920-1921.Ambos estaban entregados al estudio sistemático de las guerrillas, los levantamientos y otros movimientos subversivos en la historia, estos estudios sirvieron para la redacción de tres folletos “The Art of Guerrilla Warfare”, “Partisans Leaders Handbook” y “How to use high Explosives”.

Durante el verano de 1938, seleccionaron a un determinado número de ciudadanos británicos que habían viajado, exploradores aficionados a las grandes cacerías, alpinistas e incluso hombres de negocios. Organizaron para ellos y a toda prisa cursos de sabotaje.

En 1939, Gubbins se desplazó a Varsovia para reunirse con sus colegas polacos. De allí trajo una pequeña novedad parecida a un lápiz, le dio el nombre de “time pincel”. Se trataba de un cebo químico retardado, que funcionaba gracias a la rotura de una ampolla de ácido cuya acción corrosiva había sido previamente cronometrada. Aquel lápiz detonante haría historia y tendría un gran porvenir.

Lápiz detonante

                                                                         Lápiz detonante

Gubbins escapó a duras penas de Polonia tras la invasión alemana, por aquellas fechas era jefe de Estado mayor de la misión británica. A su regreso a Inglaterra le confiaron una misión especial: la creación de comandos (Independant Companies) destinados a operar mediante golpes de mano detrás de las líneas alemanas en Noruega. Después de haber mandado personalmente una serie de operaciones que fueron las precursoras de los futuros métodos de los comandos, protegió el reembarco de las tropas aliadas en Narvik en mayo de 1940. Su acción en Noruega le valió la Orden de Servicios Distinguidos una de las condecoraciones militares más preciadas.
Colin Mcvean Gubbins alcanzó el grado de coronel, se había convertido en una de las figuras más extraordinarias de la guerra secreta. Después de su salida de la Academia Real de Artillería de Wolwich al final de la Primera Guerra Mundial, sirvió como agregado militar en el estado mayor de los Ejércitos Blancos del general Denikin, en la Rusia de 1919, adquirió un conocimiento directo de los métodos de guerra revolucionaria practicada por los comunistas. Consiguió dos condecoraciones y una pasión por la guerrilla que no cesaría y le llevaría a ser uno de los personajes más importantes de la Historia Militar.
Coronel Collin Gubbins

                                                             Coronel Collin Gubbins

Auxiliary Units

En previsión de un desembarco alemán, el plan de defensa de Inglaterra había previsto una primera línea de defensa en las costas apoyada por la R.A.F. y un cinturón de radares. Si los invasores conseguían desembarcar y desbordar la defensa inicial, las fuerzas regulares se replegarían al Noreste, detrás de una línea de defensa fortificada en construcción, que se extendía desde Bridgewater a Axminster. Entre esta línea y las costas del Sur, la zona abandonada a las tropas invasoras, unidades especializadas en la guerrilla tendrían que sembrar la confusión por medio de sabotajes, destrucciones y ataques relámpago.

Estas unidades especiales de guerrilla eran las que el coronel Gubbins tenía que crear, organizar y mandar. Su gestión estuvo envuelta en el mayor de los secretos y recibieron un nombre clave anodino: Auxiliary Units.

La Auxiliary Units fue la cumbre de la evolución de la resistencia, semejante organización creada por un gobierno legal, aparecía en su finalidad y esencia muy diferente a la guerrilla-subversión de inspiración comunista, destinada a destruir la sociedad bajo el pretexto de luchar contra la ocupación extranjera. Se trataba de una guerrilla de pura defensa cuya técnica de combate estaba vacía de todo contenido revolucionario.
No se fundó con activistas de tipo subversivo como podría ser el F.T.P. francés, sus combatientes fueron reclutados en la capa de la población más estable social y políticamente del país, hombres que en una situación límite como la invasión de su país o la nación devastada se convertían en hombres de carácter y valor.
La orden de construir estas unidades no cogió de improviso al brillante coronel Gubbins, conocía el asunto y enseguida trazó su plan.
En primera instancia, las Auxiliary Units se crearon en el sur y el este de Gran Bretaña, la zona crítica extendida desde las costas de Yorkshire al noroeste, hasta las de Devon al suroeste, fue dividida en tantos mandos autónomos como comandos había. En cada unos de ellos, la organización se puso bajo la responsabilidad de hombres escogidos personalmente por Gubbins, no quería militares de carrera, puesto que ellos tenían el formalismo y el espíritu condicionado por la disciplina. Eligió civiles habituados a una vida independiente e incluso insólita, civiles que poseían una cierta experiencia militar. Se contaban entre ellos Peter Fleming, el hermano del creador de James Bond, que se hizo cargo de Kent o Andrew Croft, explorador de Groenlandia en Suffolk. Obtuvieron el grado de capitán y fueron clasificados como “Intelligence Officiers” (Oficiales de Información).
Los tres primeros jefes de cada sector tenían inmediatamente que reclutar miembros que serían organizados en patrullas de entre diez a quince hombres como máximo. La mayoría eran reclutados en la “Home Guard”, que se componía de paisanos voluntarios para las eventuales tareas de defensa local, después de una encuesta del MI5 (Contraespionaje Militar) y del C.I.D. (Criminal Investigation Department). Se trataba en su mayoría de guardas forestales, guardas de caza o granjeros.
No llevaban ningún distintivo pero contrariamente a los miembros de la Home Guard, estaban sometidos al Oficial Secrets Acts, por lo cual tenían que guardar el secreto de sus actividades. Se les concedía permiso los fines de semana o varias noches entre semana y no recibían retribución alguna.
Una vez reclutados los nuevos miembros eran enviados en régimen de internado al centro secreto de entrenamiento de los Auxiliary Units creado por el coronel Gubbins en Coleshill House. Este gran castillo perteneciente a la familia de los condes de Radnor, está situado en Berkshire Down, a 120 Kms al oeste de Londres. Perdido en el corazón de un parque inmenso, tiene una situación ideal. Las vastas salas de la vieja mansión fueron transformadas en dormitorios y la instrucción se hacía sobre el terreno.
Coleshill House

                                                       Coleshill House

De entrada los voluntarios eran familiarizados con el mantenimiento de un nuevo explosivo enviado desde los Estados Unidos, el plástico y de los lápices detonadores. Al igual que los comandos formados en la misma época fueron armados con prioridad de metralletas Thompson que Churchill encargó con urgencia a los Estados Unidos, y que el Departamento de la Guerra llamaba “machine carbines”, practicaban igualmente con granadas anticarro llamadas “Sticky bombs”.
Las Auxiliary Units no eran tratadas como parientes pobres, recibieron el material más moderno existente en aquel momento en Gran Bretaña y sus miembros se familiarizaron con la fabricación de material de fortuna. Empezando por los cockteles Molotov y que la Home Guard elaboró en gran cantidad con la ayuda de viejas botellas de cerveza. Se les enseñó por último a crear y disimular depósitos de material y bases de repliegue, desde donde poder desencadenar golpes contra el enemigo.
Al término de la instrucción, los hombres conservaban en sus casas las armas, revólveres, Thompson o fusiles Lee-Enfield M.K.III y se constituyeron patrullas que iban a tener por tarea prepararse para la llegada de los invasores a su región. Cada patrulla tenía que ser una unidad de guerrilla perfectamente autónoma, prepararon para ello refugios secretos que eran a su vez depósitos de armas, explosivos, material sanitario y revituallamiento. Frecuentemente eran cuevas en los bosques, viejas canteras o minas abandonadas. Estudiaron los puntos sensibles que destruir o neutralizar en caso de invasión, los lugares de posibles emboscadas y las trampas a tender.
A finales de 1940, alrededor de 300 patrullas estaban totalmente formadas y preparadas para combatir la invasión alemana.
El 12 de octubre de 1940, Hitler decidió posponer hasta 1941 la invasión a Gran Bretaña. En noviembre de ese mismo año, a Gubbins se le situó en la dirección de un nuevo organismo, el S.O.E. y fue ascendido a general de brigada. Sus adjuntos, el coronel Bill Yeats y el teniente coronel Michael Henderson prosiguieron la tarea emprendida al frente de las Auxiliary Units.
Cierto número de oficiales de las Auxiliary Units acompañaron a Gubbins al S.O.E. y algunos jefes de las primeras patrullas de guerrilla sirvieron como instructores. Su experiencia y sus métodos no dejarían de influir en la organización de la Resistencia en Europa.
Patrulla de Auxilary Unit

                                                                  Patrulla de Auxilary Unit

Home Guard

La idea de establecer un sistema de defensa en el territorio nacional, al margen de las Auxiliary Units, fue debatida por primera vez en mayo de 1940, el plan fue presentado por Anthony Eden, Ministro de la Guerra por aquella época, en una alocución de radio a toda la nación. En un principio se denominó Voluntarios de la Defensa Local (L.D.V. Local Defence Volunteers) y se pidió a toda la población que se alistara, la idea era potenciar el debilitado ejército profesional del país con un contingente masivo de tropas voluntarias, no remuneradas, que dedicaran parte de su tiempo libre a un entrenamiento militar que les permitiera enfrentarse eficazmente contra el enemigo, principalmente contra fuerzas paracaidistas, en caso de invasión.

El primer día de la alocución de Eden se presentaron 250.000 voluntarios, para el verano la cifra había ascendido hasta el millón de voluntarios. Las siglas de este contingente armado propició un chiste (L.D.V.) que se interpretaba como: “Look, Duck and Vanish”, algo así como: “Mirar, Camuflarse y Desaparecer”, por esta causa al Ministerio de la Guerra no le parecía que su nombre fuera muy militar, por lo cual en julio de 1940 pasó a llamarse “Home Guard”.

La Home Guard estaba compuesta por varones cuyas edades comprendían los 17 y 65 años, en un principio no constituían tropas de combate de primera clase, ya que sus elementos más importantes estaban constituidos por veteranos de la I Guerra Mundial, que lucían orgullosos en sus chaquetas sus condecoraciones ganadas en la anterior contienda. Se agregaron instructores militares del ejército regular y se comenzó a entrenar unas horas semanales aquel contingente de voluntarios tan variopinto. Se prohibieron todo tipo de bromas sobre la competencia militar de la Home Guard aunque la visión de aquellos voluntarios, cuyo único distintivo era un brazalete, inspirara una más que dudosa confianza en cualquier observador imparcial. Cuando llegaron los primeros uniformes, se pudo comprobar que la mayoría eran varias tallas mayores de lo necesario y en cuanto al armamento, la propaganda de la época decía que al menos un tercio de sus voluntarios poseían su propio fusil o rifle, lo cual no era del todo cierto si bien algunas unidades estaban aceptáblemente armadas. Las fotografías que se tomaron en aquel tiempo sobre la Home Guard, fueron debidamente censuradas ya que mostraban la cruda realidad de la Home Guard, hombres valientes, voluntariosos y amantes de su país pero ineficaces contra un ejército como la Whermacht.

Home Guard

                                                                                                       Home Guard

Hasta que no llegó un envío de medio millón de fusiles de la I Guerra Mundial por parte de Estados Unidos no se pudo decir que la Home Guard estuviera armada, si bien algunas unidades pidieron a museos e instituciones similares ametralladoras y armas automáticas, fue rápidamente prohibido por el riesgo que corrían los miembros sin entrenamiento de la Home Guard en el uso de este armamento anticuado.

En el otoño de 1940, se generalizó el uso oficial de la pike una especie de pica formada por un tubo de metal al que se le había añadido una bayoneta, Este instrumento tenía la ventaja de que era de fácil manejo y barato de producir aunque como arma dejaba mucho que desear y no es que levantara mucho la moral de estos voluntarios, esta arma tenía un slogan que decía: “siempre te puedes llevar uno contigo” en referencia que, por lo menos, se podía eliminar a un enemigo antes de que le mataran a uno.

Pica

                                                                               Pica de la Home Guard

NORMAS DE ACTUACIÓN REALIZADAS POR EL MINISTERIO DE INFORMACIÓN EN COOPERACIÓN CON LA OFICINA DE LA GUERRA Y EL MINISTERIO DEL INTERIOR
 
Los alemanes amenazan con invadir Gran Bretaña. Si lo hacen, serán rechazados por nuestra Armada, nuestro Ejército y nuestras Fuerzas Aéreas. Incluso la población civil tiene un importante papel que jugar. La invasión alemana de Polonia, Holanda y Bélgica fue, en gran medida, ayudada por el hecho de que la población civil fue cogida por sorpresa: no sabían que hacer cuando llegó el momento.
                                                                                                                                           I
Usted no debe dejarse sorprender. Este folleto cuenta, en líneas generales, lo que debe hacer. Instrucciones más detalladas serán repartidas cuando el peligro sea ya inminente. Mientras tanto lea estas normas con sumo cuidado y prepárese para ponerlas en práctica.
Cuando Holanda y Bélgica fueron invadidas, la gente huyó de sus hogares. Se agolpó en las carreteras a bordo de coches, carros, bicicletas o a pie, y acabó por ayudar al enemigo al estorbar el avance de sus propios soldados. Debe procurar que esto no ocurra aquí. La primera norma, por tanto es:
SI LOS ALEMANES PISAN SUELO INGLES LANZÁNDOSE EN PARACAÍDAS O DESEMBARCANDO DESDE BUQUES, DEBE PERMANECER EN SU DOMICILIO. LA ORDEN ES: “PERMANEZCA QUIETO”.
Si el Alto Mando decide evacuar su lugar de residencia, se le informará de cuándo y cómo debe hacerlo. Hasta que reciba tales instrucciones, debe permanecer en su localidad. La huida le expondría a graves peligros, ya que puede ser tiroteado desde el aire, como lo fueron holandeses y belgas, y puede bloquear las carreteras por las que nuestro Ejército avanzaría para expulsar a los alemanes.
                                                                                                                                             II
He aquí otro método utilizado por los alemanes en sus invasiones. Se aprovechan de la población civil para sembrar el pánico y la confusión. Hacen circular falsos rumores y órdenes. Para prevenir esta posibilidad, debe respetar la segunda norma, que es como sigue:
NO CREA EN RUMORES NI LOS DIFUNDA. CUANDO RECIBA UNA ORDEN, ASEGÚRESE DE QUE NO SE TRATA DE UNA ORDEN FALSA. MUCHOS DE USTEDES CONOCEN AL MENOS DE VISTA, AL POLICÍA DE SU BARRIO; CONFÍEN EN EL MANTENIMIENTO DE LA CABEZA FRÍA, INCLUSO ES POSIBLE AVERIGUAR SI UN OFICIAL MILITAR ES BRITÁNICO O SE HACE PASAR POR TAL. EN CASO DE DUDA, PREGUNTE A LA POLICÍA. USE SU SENTIDO COMÚN.

 

                                                                                                                                             III

El Ejército, las Fuerzas Aéreas o los Voluntarios de la Defensa Local (Home Guards y Auxiliary Units) no pueden estar en todas partes al mismo tiempo. Los ciudadanos deben vigilar también. Si observa cualquier cosa sospechosa, no corra a comentarlo a con sus vecinos. Vaya inmediatamente a la comisaría o al establecimiento militar más cercano y narre exactamente lo que vio. Ejercítese en contar la hora exacta y el lugar en el que vio el hecho sospechoso, e intente dar una información muy precisa. Intente comprobar los datos. El tipo de informe que un oficial militar o de policía quiere de usted es parecido a éste:

“A las 5:30 horas de la noche vi veinte ciclistas entrar en Litle Squashborough por la carretera de Great Midtown. Iban armados con algún tipo de rifle o escopeta. No vi nada parecido a piezas de artillería. Vestían uniformes grises”.
Conserve la calma y trate de ser rápido y preciso. La tercera norma, por tanto, es como sigue:
VIGILE. SI VE ALGO SOSPECHOSO, APÚNTELO CUIDADOSAMENTE Y DIRÍJASE A LA COMISARIA MAS CERCANA O AL ESTABLECIMIENTO MILITAR MAS PRÓXIMO. NO SE PRECIPITE A CREAR UNA OLA DE RUMORES. VAYA RÁPIDAMENTE A LA AUTORIDAD MAS CERCANA Y CUENTE LOS HECHOS.
                                                                                                                                                IV
Recuerde que si paracaidistas caen cerca de su casa, no se sentirán muy seguros. No sabrán donde están, no tendrán comida, no sabrán donde se encuentran sus compañeros. Querrán que les de comida, medios de transporte y mapas. Querrán que les diga donde han caído, donde están sus compañeros y donde están nuestros soldados. La cuarta norma dice:
NO DE NADA A NINGÚN ALEMÁN. NO LE DIGA NADA. ESCONDA SU COMIDA. ESCONDA SUS MAPAS. PROCURE QUE EL ENEMIGO NO CONSIGA GASOLINA. SI TIENE COCHE O MOTO, INUTILÍCELOS CUANDO NO LOS USE. NO ES SUFICIENTE CON ESCONDER LA LLAVE DE ENCENDIDO; DEBE CONSEGUIR QUE NADIE SALVO USTED PUEDA USARLOS.

 

SI ES USTED PROPIETARIO DE UN GARAJE, DEBE CONSEGUIR PROTEGER SUS RESERVAS DE GASOLINA Y LOS COCHES DE SUS CLIENTES. RECUERDE QUE TRANSPORTE Y GASOLINA SERÁN LOS PRINCIPALES PROBLEMAS QUE TENDRÁN QUE RESOLVER LOS INVASORES. ASEGÚRESE DE QUE NO PODRÁN APODERARSE DE SUS COCHES, GASOLINA, MAPAS O BICICLETAS.

                                                                                                                                            V

Usted puede ser requerido por oficiales del Ejército o de las Fuerzas Aéreas para que les ayude de diferentes maneras. Por ejemplo, puede llegar el momento en que reciba órdenes de cortar caminos o carreteras para impedir el avance enemigo. Nunca bloquee una carretera sino se le ha especificado cuál. Cuando esto ocurra, colabore derribando árboles, tendiendo alambradas o cruzando vehículos. Esta es la quinta norma:

ESTE PREPARADO PARA AYUDAR A LOS MILITARES DE CUALQUIER MODO, PERO NO BLOQUEE LAS CARRETERAS HASTA QUE LE SEA ORDENADO HACERLO POR LAS AUTORIDADES MILITARES O DE LA DEFENSA LOCAL.
                                                                                                                                           VI
Si usted está al frente de una fábrica, un almacén o cualquier otro negocio, organice inmediatamente su defensa. Si es empleado, asegúrese de comprender el sistema de defensa organizado y de conocer cual es su misión en él. Recuerde siempre que los paracaidistas y quintacolumnistas tienen poco que hacer frente a cualquier resistencia organizada. Sólo pueden triunfar si encuentran desorganización. Evite que extranjeros sospechosos se introduzcan en sus establecimientos.
Usted de saber de antemano quien tomará el mando, quien será su segundo y cómo serán transmitidas las órdenes. Esta cadena de mando de ser organizada de modo previo, y probablemente ex oficiales expertos en pasadas emergencias sean los más indicados para este trabajo. La sexta norma es:

 

EN FABRICAS Y TIENDAS, TODOS LOS ENCARGADOS Y EMPLEADOS DEBEN ORGANIZAR DE INMEDIATO ALGÚN SISTEMA CON EL QUE RESISTIR CUALQUIER ATAQUE IMPREVISTO.

                                                                                                                                             VII

Las seis normas que acaba de leer le proporcionan una idea general sobre qué hacer en caso de invasión. Cuando llegue el momento, las autoridades policiales, militares o de la Defensa Local darán instrucciones más detalladas. Estas NO serán transmitidas por radio para que no sean interceptadas por el enemigo, y deben de ser obedecidas inmediatamente.
Recuerde siempre que la mejor defensa de Gran Bretaña es el valor de sus hombres y mujeres. Esta es la séptima norma:
PIENSE SIEMPRE LO QUE HACE, PERO PIENSE SIEMPRE EN SU PAÍS ANTES QUE EN USTED MISMO.

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