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Vendetta en el Atlántico Sur

El golpe del hundimiento del Belgrano fue muy grande para la Armada Argentina, de un plumazo se pierde uno de sus buques más importantes y una enorme cantidad de vidas. Pero unos días después se realizaría un particular ataque que golpeó mucho a los británicos y que sirvió para levantar la moral argentina. Fue el primer aviso a los británicos que esta guerra no era un “picnic”.

4 de Mayo de 1982. Atlántico Sur

5.50 AM

Un solitario y vetusto avión de patrulla SP-2H Neptune del C.A.N.A. (Comando de Aviación Naval Argentina) vuela sobre las frías aguas del Atlántico Sur. Es una misión de rutina, pero están alerta, es la guerra. De repente se marca un contacto en pantalla radar. Tamaño mediano. Posible enemigo. El Neptune también capta que el contacto lanza emisiones de ECM (contra medidas electrónicas), por lo que es un buque militar. No hay duda ahora de que se está en presencia del enemigo y se alerta al Continente.

SP-2H Neptune del CANA, su actuación sería vital

SP-2H Neptune del CANA

9.45 AM

El Comando de Operaciones de la Armada capta el mensaje y juega sus bazas.

Dos Super Etendard de la Armada Argentina despegan de Río Grande, Tierra del Fuego. Los aparatos eran piloteados por el Capitán de Corbeta Augusto Bedacarratz y el Teniente de Fragata Armando Mayora.

Un SuE con un misil Exocet bajo su ala, a punto de despegar

Un SuE con un misil Exocet bajo su ala, a punto de despegar

Los dos aviones estaban armados con un arma nueva: los misiles AM.39 Exocet. Su objetivo: una nave de la Task Force británica que había sido detectada por los aviones de patrulla Neptune un par de horas antes.

El binomio Super Etendard/Exocet había sido ordenado por Argentina en Francia, para sustituir a sus veteranos A-4Q Skyhawk (modelos A-4B sin radar, pero con alguna modernización). Luego del problema en Malvinas los franceses cesaron todo entrenamiento y apoyo en el sistema, por lo que el entrenamiento estaba casi incompleto. A pesar de esto, y con un gran esfuerzo, los técnicos argentinos pudieron montar los pocos misiles que ya tenían en la escasa cantidad de Super Etendard que habían llegado. Esto los británicos no le preveían, pues los franceses habían asegurado de que sería casi imposible completar el sistema.

10.00 AM

A medio camino los SuE repostan en un KC-130 de la Fuerza Aérea Argentina. Completan la operación dos Dagger (Mirage 5 fabricados en Israel), que se encontraban en CAP (Combat Air Patrol) y un Learjet 35 que hacía de señuelo ante la posible presencia de Sea Harrier (que se encontraban en ese momento en operaciones sobre las islas).

Repostando

Repostando

Ambos Super Etendard reciben unas alertas muy débiles, los británicos no estaban con la guardia baja, pero igualmente aún no habían sido detectados.

10.35 AM

Luego del despegue de los dos aparatos, el Neptune seguía en la zona, pero volando a ras del agua por precaución a ser detectado. Debía volver a localizar el blanco y reportarlo. A las 10.35 reconfirma las coordenadas. Esta vez detectan un contacto grande, dos medianos y algunas millas más al Sur, otro mediano. Varios buques de la Task Force, al parecer.

Los SuE junto a un Neptune

Los SuE junto a un Neptune

10.50 AM

Luego de confirmadas estas coordenadas, son emitidas a los dos Super Etendard. Los aviones vuelan a muy baja altura sobre el nivel del mar, a unos 800 km/h, casi rozando las olas. Luego de esta comunicación, los aviones argentinos trepan a 150 metros para divisar los posibles buques enemigos. Al no ver nada, bajan y recorren unas 21 millas náuticas (40 km) adicionales para acto seguido, volver a trepar.

En búsqueda

En búsqueda

Luego de unos segundos aparece en pantalla radar de los Super Etendard uno de los contactos esperados.

Eran los británicos, sin dudas.

11.04 AM

Ambos pilotos cargan las coordenadas en el sistema de armas, vuelven a bajar y luego de unos últimos chequeos lanzan sus misiles a una distancia de entre 17 y 25 millas náuticas del objetivo (32 a 48 km). Los sendos misiles salen disparados de las alas de los aviones argentinos, hacen y también a pocos metros sobre el nivel del mar, emprenden un viaje casi supersónico hacia el objetivo.

Nunca antes había sido lanzado un Exocet contra un blanco en condiciones de combate real. Sumado el hecho de los problemas que tuvieron los argentinos en la integración, dio que todo era una gran interrogante.

Lanzamiento

Lanzamiento

Terminado el lanzamiento los Super Etendard dan media vuelta a su base, siempre comunicándose con su escolta de Dagger. No necesitan reportar, tienen combustible de sobra para llegar.

11.05 AM

El objetivo era en realidad el destructor HMS Sheffield, uno de las buques más importantes de la Task Force. El Sheffield estaba en “Defensive Watch”, comunicándose con el resto de la Task Force británica, que estaba en las cercanías.

HMS Sheffield

HMS Sheffield

Los británicos esperaban que de realizarse un ataque sería de dos posibles formas. Uno convencional en el que los aviones argentinos se acercaran a corto alcance, como demostraron los ataques de los Skyhawk. Otro, en el caso poco probable de que los Exocet sean lanzados, los británicos esperaban que fuera a la segura distancia máxima de empleo (70-80 km.). En ambos casos, hubiesen detectado las amenazas.

Pero al ser lanzado a menor distancia, el radar de la Sheffield (en proceso de sustitución por uno más moderno) apenas pudo detectar el Exocet unos cinco segundos antes del impacto. La sorpresa fue tan grande que el Sheffield ni siquiera atinó a realizar maniobras evasivas.
Uno de los buques más modernos de la Royal Navy y de la OTAN no estaba preparado para un ataque con misiles.

11.05 (+05 segundos) AM

El Sheffield se enteró cinco segundos antes de que estaba sentenciado a muerte: uno de los misiles (el lanzado por el aparato de Bedacarratz), volando a ras de las olas y a más de 1000 km/h dio de lleno contra la banda de estribor, justo en medio del buque a 2 metros de la línea de flotación. El Sheffield tenía toda una banda prendida fuego.

El Sheffield arde

El Sheffield arde

El daño fue tremendo: algunos reportes dicen que el misil no llegó a explotar, y que lo que prendió fuego fue el mismo motor del cohete. Otros testigos afirman que sí. Pero el hecho fue que el daño fue enorme y fruto de ello, los sistemas de generación eléctrica del buque colapsaron, generando un fuego intenso que se esparció rápidamente por el buque dado los problemas de ventilación. También los sistemas anti-incendios se vieron dañados, por lo que la situación era imposible.

12.00 AM

Veinte marinos británicos murieron en el ataque, por suerte para los británicos la cercanía de la Task Force les permitió realizar eficaces tareas de rescate. Muchas de las bajas, ya sea muertos o heridos, fueron o por quemaduras graves o por intoxicación por humo.

Mientras se evacuan las bajas, los tripulantes del Sheffield cantan la canción de Monty Python “Always Look at the Bright Side of Life”.

Los helicópteros se acercan a evacuar sobrevivientes

Los helicópteros se acercan a evacuar sobrevivientes

Sin duda las cosas podrían haber sido aún peores.

Dias siguientes

Los británicos trataron de salvar lo que pudieron de la Sheffield, pero el intenso fuego había dañado el buque de forma irrecuperable: había secciones que prácticamente se habían fundido, pues el fuego duró por varios días. Una de las fragatas británicas remolcó al Sheffield en dirección Sur/Suroeste pero a los seis días la misma se hundió.

Fue la primera pérdida en combate de un buque británico desde la Segunda Guerra Mundial. Fue el primer ataque aeronaval realizado con un misil anti-buque.

Los pilotos que participaron en el ataque

Los pilotos que participaron en el ataque

Solamente un misil se “lockeó” en el blanco. El otro misil lanzado por el Super Etendard de Mayora se pierde a una media milla a estribor del Sheffield. Si este misil se hubiese fijado en el blanco, el daño causado hubiese sido aún mayor. Seguramente el Sheffield se hubiese hundido en el momento, con mayor pérdida de vidas.

Con el armamento recién comprado a Francia y con los problemas iniciales, había muchas interrogantes en la Armada Argentina sobre el desempeño de los mismos, pero se demostró que se podían cumplir. Los británicos tendrían un tremendo respeto por la dupla Super Etendard/Exocet.

Los diez pilotos entrenados en el SuE

Los diez pilotos entrenados en el SuE

Unos veinte días después sus temores se vieron fundados, cuando el terror volvió a aparecer: dos misiles Exocet impactaron con el buque de carga Atlantic Conveyor, cargado de equipamiento valioso para la recaptura de las islas.

Veinte días después la dupla mortífera volvería a atacar

Veinte días después la dupla mortífera volvería a atacar

De esta forma se emplearon cuatro de los cinco Exocet que habían disponibles. El restante quedará envuelto en un manto de duda, que sólo se levantará cuando los reportes británicos sean puestos al público. ¿Impactó un Exocet contra el portaaviones Invincible? Hasta ahora no lo sabemos.

El Sheffield yacía en el Atlántico Sur, la sangre derramada en el Belgrano comenzaba a vengarse.

Fuentes

  • Braybook, Roy. Battle for the Flaklands (3) Air War. Osprey Publishing
  • Carballo, Pablo. Halcones sobre Malvinas. Editorial Abril
  • Carballo, Pablo. Dios y los Halcones. Editorial Abril
  • Sitio Web Histarmar
  • Sitio Web Malvinas Guerra Aérea
  • Wikipedia

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