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Guerra Franco-Prusiana: hacia el armamento moderno

Se puede decir que la guerra Franco-Prusiana de 1870 fue el primer conflicto a gran escala con características de la guerra moderna. Las mejoras en doctrina, en armas de fuego, en artillería, en comunicaciones, hicieron de esta guerra un conflicto mucho más mortífero y destructivo, y una verdadera antesala de la Gran Guerra que vendría en 1914.

El ejército alemán de 1870 era una fuerza formidable, heredero de los grandes pensadores militares prusianos y con el Estado Mayor más moderno del Mundo. Con una imponente capacidad de movilización gracias al ferrocarril, podía desplegar una fuerza impresionante en un punto determinado del frente. Era en esencia, una fuerza con un pie en el siglo XX en vez de estar anclada en el siglo XIX.  El desempeño de los comandantes prusianos fue en todo momento superior al de sus pares franceses, siendo estos factores de Logística, Mando y Control, un diferencial a favor de Prusia en la guerra.

Combate en un bosque

Combate en un bosque

El ejército francés era una de las fuerzas más respetadas del mundo. Tenía una base de tropas regulares, en los papeles bien entrenada y motivada. Pero esta fuerza se reveló insuficiente en cantidad para oponerse al enorme ejército de levas prusiano. Por lo tanto se diseñó un sistema de reservas y levas en caso de conflicto. Sus oficiales no eran tan innovadores como sus pares prusianos, y tampoco era un cuerpo homogéneo, por las reformas de Saint Cyr.

En los hechos los oficiales franceses no tenían tanta libertad de acción e iniciativa como sus pares prusianos, estando supeditado al orden superior que culminaba con el propio Emperador. Éste en calidad de comandante de las fuerzas franceses, se inmiscuyó en todos los planes de sus generales, haciendo que al inicio de la guerra el único plan definido era uno defensivo, lo que contrastaba con los prusianos que tenían un plan de invasión al detalle.

Las armas personales

Existe un punto contrastante que es el arma principal de los infantes prusianos.

Fusil Chassepot

Fusil Chassepot

Al inicio de 1870 los franceses contaban con el moderno fusil Chassepot. Esta arma era una de los mejores y más modernos rifles en servicio desde 1867, suplantando a las viejas armas del sistema Minié. Fue una de las primeras armas de cerrojo en servicio a gran escala. Esta arma poseía un sistema de obturación del cerrojo mediante una arandela de caucho, que impedía que los gases salieran dando así más potencia al disparo y mayor velocidad de salida del proyectil, por ende un desempeño balístico superior al resto de las armas en servicio.

Infantes franceses, 1870

Infantes franceses, 1870

Era en todos los aspectos superior al Dreyse prusiano, que era un diseño innovador en su momento, pero que ahora, dados los rápidos avances en el desarrollo del armamento, había quedado desfasado. de aguja, pero sin obturador de caucho, por lo que poseía peores condiciones balísticas. Lo bueno de esta arma es que había estado mayor tiempo en producción y servicio con lo que los prusianos lo contaban en cantidades suficientes, y ya estaban familiarizados con él, habiéndolo utilizado en la guerra contra Austria de 1866. El hecho es que inmediatamente después de la guerra de 1870-71, los prusianos (alemanes) se modernizaron y buscaron un sustituto, el Mauser 71, de nuevo un arma muy avanzada para la época.

Fusil de aguja Dreyse

Fusil de aguja Dreyse

El fusil Dreyse, que tan buenos resultados dio en 1866, era obsoleto para 1870. Y lo era aún más comparándolo con el francés Chassepot, El Chassepot era de un calibre inferior al Dreyse (11 mm frente a 15,4 mm del fusil alemán), pero el cartucho del modelo francés tenía una mayor carga de pólvora y por lo tanto una mayor velocidad inicial (un 33% superior a la del Dreyse), obteniendo una trayectoria más estable y un mayor alcance (cercano a los 1.300 metros) gracias a la longitud del cañón, logrando una precisión y penetración superiores.

Infante prusiano, armado con el Dreyse

Infante prusiano, armado con el Dreyse

Los bávaros, aliados de los prusianos (Alemania se crearía despúés de esta guerra), contaban con el fusil Werder, un diseño excelente y comparable al Chassepot. Era un muy buen diseño que disparaba munición 11×50 y con un mecanismo similar al del rifle Martini-Henry británico, pero introducido poco tiempo antes, por lo que aún no se veía en grandes cantidades y tampoco los soldados estaban tan familiarizados con el mismo. Era complementado por el viejo fusil Podewils, un arma de avancarga modernizada a retrocarga.

Infantes bávaros, 1870. El de la izquierda tiene el fusil Werder, mientras que el de la derecha tiene el Podewils

Infantes bávaros, 1870 (izq con el fusil Werder, der con el Podewils)

A pesar de esto, al inicio de la guerra Franco-Prusiana y dadas las movilizaciones que realizó Francia (en consonancia con su complejo sistema de reservistas), se reveló que los Chassepot fueron insuficientes. Sólo pudo equiparse con el modelo el Ejército regular, por lo que se decidió comprar una partida de rifles Remington Rolling Block para la Guardia Móvil y algunas unidades coloniales. El Rolling Block era un sistema inferior al Chassepot, pero igualmente era un arma muy válida. Además de esta adquisición se reflotaron los viejos fusiles Minié modernizados para sistema de retrocarga, llamados Tabatière. Este modelo sí era muy inferior a los modelos en uso en la guerra, y fue utilizado por algunas unidades de la Guardia Nacional Móvil.

Guardia Nacional francés armado con un Tabatiere

Guardia Nacional francés armado con un Tabatiere

Las armas de apoyo

Otra de las armas revolucionarias de este conflicto son los primeros diseños europeos de ametralladoras. Ya en 1861 los estadounidenses contaban con el diseño de Gatling, pero hasta el momento había sido utilizada de forma marginal, más como arma estacionaria en fortificaciones y buques, que como arma de campaña.

Prototipos de la Mitrailleuse en pruebas

Prototipos de la Mitrailleuse en pruebas

Pero en 1867, El ejército francés adopta un arma denominada Mitrailleuse diseñada por el General de Artillería Reffye, que se convirtió en la primer arma de cadencia de tiro alta en ser adoptada como equipamiento estándar por una fuerza en un conflicto mayor, cuando fueron utilizados en la guerra Franco Prusiana de 1870-71. Como la Gatling, es el antecesor de la ametralladora moderna (de esta arma derivaría su nombre).

La Mitrailleuse

La Mitrailleuse

Esta arma era de cañones múltiples desarrollada para el ejército de Francia en 1865. Tenía 25 cañones y disparaba balas de 13 mm. La cadencia de disparo era de entre 75 y 125 balas por minuto. El nombre inicial de esta arma era “canón de balas” pues la doctrina francesa la situaba como un arma de Artillería y no de apoyo a la Infantería, como es en realidad una ametralladora. Durante la Guerra Franco-Prusiana, los franceses desplegaron unas 190 Mitrailleuse.

Dibujo técnico de la Mitrailleuse

Dibujo técnico de la Mitrailleuse

El arma era tan secreta que inicialmente muchos comandantes no sabían como desplegarla…incluso muchos ni siquiera sabían de su existencia. El propio Mariscal MacMahon, comandante del Ejército de Châlons, pudo observar por primera vez una Mitrailleuse recién cuando una de ellas pasó frente a él, en vísperas de la batalla de Sedan, el 2 de Setiembre de 1870, dos meses después de iniciada la contienda y casi al final del primer “período” de la misma.

Una posición de Mitrailleuse siendo asaltada por la infantería prusiana, 1870

Una posición de Mitrailleuse siendo asaltada por la infantería prusiana, 1870

Participaron en muchas de las batallas de la guerra, pero su eficacia fue minimizada por el pequeño número presente. Los franceses temían que cayera en manos enemigas y por lo tanto la enviaban en cuentagotas al frente. Sin embargo, en la batalla defensiva de Gravelotte, una batería de Mitrailleuse infligió muchas bajas a los prusianos. En este caso, los prusianos realizaron un ataque en masa, siendo barridos por una batería de Mitrailleuse.

Contrariamente a lo que se piensa las fuerzas germanas sí utilizaron ametralladoras. No los prusianos, sino sus aliados bávaros. Este aspecto es uno de los menos conocidos acerca del armamento utilizado en la guerra Franco-Prusiana. El arma en cuestión se denominaba “Kartätschgeschütz” o Sistema Feldl 1870. Tal como la Mitrailleuse alemana su funcionamiento era en base a cañones fijos, no como la Gatling que era giratoria.

Dibujo de la ametralladora Feldl

Dibujo de la ametralladora Feldl

Como se mencionó anteriormente, los bávaros no usaban el fusil Dreyse, sino el Werder, de 11×50 mm. Con cuatro cañones yuxtapuestos, la Feldl disparaba la misma munición que el fusil Werder, lo cual eran una ventaja logística con respecto a su rival, la Mitrailleuse. La alimentación de la ametralladora bávara era por cartuchos que llevaban un total de 328 balas. Estos cartuchos se colocaban en cargadores en la parte superior del arma, y al accionar los mismos caían por gravedad alimentando así a la Feldl.

Queda poquísimos ejemplares de la Feldl en Museos

Queda poquísimos ejemplares de la Feldl en Museos

El operador accionaba el arma mediante una rueda situada en el costado de la misma, la que hacía mover los mecanismos internos de disparo. La cadencia teórica era de unos 300 disparos por minuto, pero en la práctica era de la mitad (en consonancia con la de la Mitrailleuse francesa). Completaban la dotación un jefe de pieza y dos cargadores. El arma estaba sobre un afuste a ruedas y para su traslado se utilizaba un carro tirado por caballos, similar a las de las piezas de Artillería ligera de la época.

En la práctica, llegó relativamente tarde al campo de batalla, y los sirvientes no estaban familiarizados del todo con este tipo nuevo de arma. Al igual que la Mitrailleuse, únicamente mostró su valor en combates cercanos y defensivos, destacándose su debut en Coulmiers, en Noviembre de 1870.

Feldl

Artillero bávaro con la Feldl, en 54mm

Al diseño se le criticó como poco práctico, los cartuchos eran muy sensibles a la suciedad y por eso las balas tendías a atascarse. Cuando se lograba el fuego sostenido, los cañones se recalentaban. Al igual que con la Mitrailleuse, se le juzgó como carente de practicidad y que no ofrecía una ventaja real frente a la munición artillera de metralla. Esta experiencia fue decisiva en la futura doctrina germana. Los alemanes fueron muy vehementes en este sentido, dado el hecho que recién adoptarían a gran escala como ametralladora un modelo Maxim en 1908 (la MG-08).

Reconstrucción de la Feldl en acción, de un diorama en 54mm

Reconstrucción de la Feldl en acción, de un diorama en 54mm

Se produjeron sólo decenas de estas armas, restando poquísimas en museos alrededor del mundo. Por su forma es confundida con la Nordenfeldt, un diseño posterior.

Otra reconstrucción de una Feldl en acción, de un diorama en 54mm

Otra reconstrucción de una Feldl en acción, de un diorama en 54mm

La Artillería

A pesar de contar con una desventaja en cuanto al armamento de Infantería, los prusianos en su Artillería una ventaja cualitativa sobre los franceses. Y es que contaban con el sistema de retrocarga Krupp, lo más moderno en tecnología de la guerra hasta entonces. Los Krupp eran armas de retrocarga, de ánima estriada, y realizadas en una fundición de nueva técnica de acero, lo que las hacía duraderas y precisas. Poseían un sistema de cierre que no dejaba escapar los gases del arma (analogía con el Chassepot), principal problema en los diseños de retrocarga. En conjunto era un arma tan moderna que la Krupp no pudo exportar las mismas hasta 1888.

Cañón Krupp con carretón de municiones

Cañón Krupp con carretón de apoyo

Los cañones prusianos eran superiores a sus contrapartes franceses en todo: cadencia de disparo, precisión, alcance. Eran una pieza que anticipa la Artillería del siglo XX, mientras que los franceses siguen anclados al siglo XIX. Significan el quiebre con el orden decimonónico y dictarían el desarrollo artillero en los años que vendrán, de mortífera precisión. Y demostrarían con creces esta ventaja en Gravelotte, Sedan, Metz…y París.

Cañón Krupp haciendo fuego en la actualidad

Cañón Krupp haciendo fuego en la actualidad

La imagen de la Artillería francesa no puede ser más distinta. Viejos cañones de bronce, estáticos, lentos, pesados. Más acordes con las guerras napoleónicas que con la nueva guerra industrial que proponen los prusianos. Con poco alcance, con menos cadencia de tiro, con munición anticuada.

Artilleros franceses con sus viejos cañones

Artilleros franceses con sus viejos cañones

Entonces, quitando el armamento individual, vemos que en realidad las fuerzas prusianas estaban mucho más preparadas para la guerra que las francesas. Ambas fuerzas contaban con oficiales competentes y experiencia de combate, pero fueron los prusianos los que aunaron tácticas modernas, un Estado Mayor competente, buena logística y capacidad de movilización mucho mayor que la francesa (cuyo sistema aún necesitaba pulirse). Pero el principal factor fue la innovación.

Lo francés era lo “seguro”, lo que funcionaba. Por contra lo prusiano era la apuesta moderna, innovadora.

Y como dicta muchas veces la historia, en tiempos de cambio, el conservadurismo cuesta caro.

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